El uso de las nuevas tecnologías de comunicación e información vienen transformando profundamente las relaciones humanas. La sociedad de la información, integrada electrónicamente, tiene reflejos de todo orden. El capitalismo se vuelve más cognitivo que nunca y la interacción comunicativa, terciada por las nuevas tecnologías, presenta tanto un gran potencial de emancipación social, como también, suscita una serie de preocupaciones en la esfera de la tutela de los derechos fundamentales del ciudadano, que se vuelve, cada día más, local y global a la vez.
El Poder Judicial de los países de América Latina – que tiene un lazo cultural diferenciado en relación al Poder Judicial de la Península Ibérica – está siendo llamado progresivamente a participar de ese proceso, tanto desde el punto de vista de su propia gestión administrativa, como también de la repercusión social de sus decisiones.
El desarrollo de la cooperación judicial es un presupuesto necesario del propio proceso de integración regional de América Latina. Los estudios en el ámbito del Derecho Comunitario Europeo evidenciaron que Unión Europea solamente trascendió del estadio de unos simples acuerdos de cooperación económica y aduanera, hacia un complejo sistema de interacción cultural, social y política, a partir de la integración de los poderes judiciales nacionales y de la actuación del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, con sede en Luxemburgo.
En la sociedad tecnológica los procesos de integración global y regional son exponencializados. La sociedad en red adquiere, por otro lado, respuestas de los Poderes del Estado Nacional para los problemas suscitados por los fenómenos virtuales, que por naturaleza son esencialmente transnacionales.
En ese sentido, la Red Latinoamericana de Jueces – www.REDLAJ.com – en la tradición de su reciente, pero ya consagrada historia, la Escuela Nacional de Magistrados Brasileños – ENM y la Asociación Cearense de Magistrados - ACM, vienen convocar a los jueces latinoamericanos para continuar en la reflexión y en el desarrollo de ideas y estrategias para hacer frente a tales problemáticas, especialmente en relación a tres aspectos: (i) gestión e integración judiciales – (ii) tecnología y efectividad de los derechos – (iii) combate a la violencia institucional.
La aproximación física de los jueces iberoamericanos es también uno de los objetivos. El contacto y la interacción virtuales son esenciales al proceso de integración, pero ese proceso estructural necesita también, para ser impulsado, del calor personal y humano. La experiencia de la cooperación judicial europea está demostrando que los mecanismos más informales – facilitados por el conocimiento personal de muchos de los miembros de las redes de cooperación judicial - son decisivos para la eficacia y celeridad del cumplimiento de intercambio de actos internacionales.
Público participante
El Congreso es dirigido preferentemente a los Magistrados, Poderes Judiciales, Ministerios Públicos y Abogados iberoamericanos. También se considera la participación de miembros de la academia, de la sociedad civil y funcionarios de Agencias Internacionales de Cooperación Internacional envueltos en la temática del encuentro.
Está estructurado para recibir 1000 (mil) participantes entre Presidentes y Ministros de Cortes Supremas y Tribunales Superiores, Magistrados y Jueces de América del Sur, Centroamérica, Caribe, México, Portugal y España.